Camino al sub-mundo en donde todos disfrutan de ideales y de algo en particular. Emociones incrustadas por notas musicales que nos entregan un sentimiento único, fue una noche en donde un arco-iris se hizo presente con mucha fuerza. Fue un recorrido por épocas sagradas donde reinaba la inspiración y melodías que nunca más se volverán a repetir. El reloj avanzaba, pero seguíamos ahí sin fijarnos en el mundo exterior.
Era un nuevo día, un nuevo amanecer. Caminando sin preocupaciones y sintiendo la satisfacción de poder expresar en mi rostro algo de felicidad. Los pequeños pajaritos me daban la bienvenida y sólo tenía como objetivo encontrar algún espacio y descansar.
Era un nuevo día, un nuevo amanecer. Caminando sin preocupaciones y sintiendo la satisfacción de poder expresar en mi rostro algo de felicidad. Los pequeños pajaritos me daban la bienvenida y sólo tenía como objetivo encontrar algún espacio y descansar.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada