De casualidad supe del local de Sushi a cuadras de mi casa, no dude en avisarle a mi prima y organizar una idea y comprar rolls de sushi. Hace mucho tiempo que no degustaba esas maravillas. Lo bueno es que queda cerca y todo resulto excelente, gran variedad y un precio accesible. Bebiendo un buen vodka y conversando sobre las rarezas de la vida se fue el tiempo, en otra ocasión volveremos por esos sushis. Fue un rato agradable, sirvió para despejar la mente de las campañas finales que se vienen. Ojalá terminé pronto el año.
Sigo escuchando MONORAL.
Sigo escuchando MONORAL.
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