lunes 15 de noviembre de 2010

Caes por las madrugadas

Pasaron las horas y no resistí más, caí en un sueño profundo. Alrededor mío el amanecer hacia su presencia. El sueño alterado me hace sentir mal genio y por momentos preferiría enviar todo por un precipicio. Subí por las escalinatas, parecía muerto y sólo quedaban horas para comenzar la rutina. No quería regresar a la realidad y sólo deseaba recuperar ese sueño placentero. Llamados lejanos no me dejaron tranquilo y la única opción era terminar lo comenzado hace algunos días.